Obra Social del Personal de la Universidad Nacional del Centrode la Provincia de Buenos Aires

Prevención

 

OTOÑO-INVIERNO: EL MEJOR PRIMER PASO, ES LA PREVENCIÓN

06/06/2013| SE VIENE EL FRIO: BRONQUIOLITIS, BRONQUITIS Y NEUMONÍAS Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) constituyen la causa del 70 por ciento de las consultas pediátricas y del 50 por ciento de las internaciones durante el período invernal.
Las bronquiolitis, bronquitis y neumonías forman parte de este grupo de enfermedades que determinan alrededor del 15 por ciento de las muertes post -neonatales en la provincia de Buenos Aires.
La agitación al respirar, la tos y una especie de silbido al soltar el aire son los síntomas distintivos de las Infecciones Respiratorias Agudas bajas, una verdadera epidemia que, año a año, afecta a los chicos menores de 5 años. Las IRA surgen a partir de una serie de virus y se transmiten de un niño a otro por simple contacto, basta con estar cerca en un lugar poco ventilado para que se efectúe el contagio.
Las mamás consultan porque notan que a los chicos les cuesta respirar, lo que en términos médicos se llama taquipnea y puede aparecer acompañada de fiebre. Cuanto más pequeño es el niño, más vulnerable resulta frente a estas infecciones, esto significa que de no tratarse tienen más riesgo de quedar con secuelas e incluso de morir.
Las IRA altas (entre las que se encuentran la rinitis, la sinusitis y las otitits), afectan la parte superior del aparato respiratorio, es decir, la nariz, la garganta y los oídos. Pero las que, por lo general, revisten mayor gravedad son las infecciones respiratorias bajas, las que lesionan a los bronquios y a los pulmones. La disminución del ingreso de oxígeno en el organismo se produce porque se colapsan los bronquiolos. Estos constituyen las últimas ramificaciones de los bronquios y terminan en los alvéolos pulmonares. La obstrucción de esos conductos se manifiesta en un esfuerzo excesivo para sacar el aire de los pulmones, lo que puede agotar al niño.

Cómo prevenirlas

La calidad del aire cumple un rol fundamental en la prevención de estas enfermedades. Por eso, los especialistas recomiendan mantener los ambientes ventilados y evitar tanto las situaciones de hacinamiento como el uso de braseros y el humo del cigarrillo, sobre todo si hay un bebé en la casa. La condición de fumadores pasivos implica una lesión de las vías respiratorias que vuelve más vulnerables a los niños frente a un eventual contagio.
Además, el amamantamiento exclusivo hasta los seis meses ofrece mayor inmunidad y, si bien un bebé amamantado no está exento de contraer una infección respiratoria, el cuadro revestirá menor gravedad si se respetó el período de lactancia materna (de 6 meses en forma exclusiva y hasta los 2 años como complemento de otros alimentos).
Las medidas para prevenir casos graves de IRA deben tomarse desde el embarazo: una mamá que se alimenta bien y que no fuma tiene más probabilidades de tener un bebé con buen peso al nacer, lo cual ya constituye un modo de protección frente a las infecciones.

¿Cómo se origina la bronquiolitis?
La bronquiolitis es la más frecuente de las infecciones respiratorias agudas bajas. En la mayoría de los casos surge a partir del Virus Sincicial Respiratorio (VSR).Se estima que la mayoría de los menores de tres años padecieron, por lo menos una vez, alguna dolencia ocasionada por este agente viral, que puede acarrear afecciones en las vías aéreas superiores e inferiores.
Si bien a la mayoría de los pacientes les provoca una infección respiratoria benigna y de corta duración, este virus puede tener manifestaciones clínicas más graves si afecta a bebés prematuros y a niños con enfermedades respiratorias previas, cardiopatías congénitas o inmunodeficiencias.
El virus sincicial se contagia a través del contacto físico con la persona enferma, en especial mediante las gotas de saliva que se expulsan al hablar, al estornudar o al toser.

Síntomas de las IRA bajas
La consulta al pediatra, ante los primeros signos de una Infección Respiratoria Aguda baja, debe realizarse de inmediato. El retraso en el tratamiento suele agravar el cuadro obstructivo y aumenta el riesgo de secuelas. Los síntomas que deben motivar la consulta al centro de salud o al hospital más cercano son:

- Respiración rápida (agitación)
-Hundimiento debajo de las costillas al respirar
-Irritabilidad
-Rechazo al alimento o disminución de la ingesta
-Palidez
-Dificultad para el sueño o descanso
-Fiebre
-Silbido en el pecho

Fuente: Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires